Un
equipo de investigadores de la Universidad de Standford ha asegurado
recientemente que hace más de 700 siglos la especie humana estuvo en
peligro de extinción, puesto que la población quedó reducida a unos
dos mil habitantes en el continente africano.
Para
llegar a esta conclusión, estos investigadores de la Universidad de
Stanford se han concentrado en muestras genéticas reunidas en 52
regiones del mundo. Los científicos han estudiado específicamente los
llamados 'microsatélites', segmentos cortos y repetitivos de ADN que
varían entre los diferentes pueblos de la Tierra.
Estos
microsatélites presentan un alto porcentaje de mutaciones, o errores,
según pasan de generación a generación. Característica que les
convierte en un indicio muy útil para determinar la diversificación de
la especie humana.
La pequeña
diversidad genética detectada en estas muestras -en contraste con
otros primates cercanos- indica que en algún momento durante los
últimos 100.000 años la población humana se debió ver reducida a
niveles mínimos.
A partir de
esos reductos, con evidentes similitudes genéticas, se habría
multiplicado el resto de la especie humana. Aunque otras
investigaciones anteriores han especulado sobre el censo de esta
población amenazada, el último trabajo publicado en American
Journal of Human Genetics sugiere la reducida cifra de 2.000
individuos en el continente africano.
Las
estimaciones de los autores "no excluyen la presencia de otras
poblaciones en África" pero sí apuntan a que estos reductos no
tuvieron contactos genéticos entre sí. Por estas repeticiones
evidentes (un simple grupo de chimpancés presenta mucha más variedad
genética que los seis mil millones de seres humanos que habitan ahora
la Tierra) los investigadores estadounidenses creen que toda la
población contemporánea del mundo desciende de unos cuantos selectos
grupos de supervivientes.
A juicio de
estos especialistas, entre los pueblos con mayor pedigrí genético se
encuentran dos poblaciones que todavía subsisten en el África
subsahariana: los pigmeos Mbuti del Congo y los nativos Khosian de
Botswana.
EdeÁfrica