Jean-Marie Adiaffi es uno
de los más firmes defensores de las milenarias religiones autótonas
africanas. Adiaffi cre que estas religiones tradicionales son víctimas
de la marginación. Pero, sobre todo, le interesa que no se
confunda las prácticas religiosas africanas con la brujería.
Mis esfuerzos van en el sentido de la
rehabilitación de los valore religiosos tradicionales. Existe en
Costa de Marfil un 14% de católicos, 23% de musulmanes y 63% de
creyentes y seguidores de las religiones tradicionales. Estos
últimos no tienen libertad de expresión a causa de la asfixia y
opresión que ejercen las poderosas religiones minoritarias de origen
extranjero y de pretensión hegemonista y totalitaria. Existe incluso
un verdadero apartheid religioso con respecto a nuestra religión
tradicional. Por eso nuestros creyentes se han puesto verdaderamente
contentos al ver que un intelectual, escritor por más señas, sale en
defensa de la auténtica religión de los africanos. Comienzan a tener
confianza en sí mismos y a creer que su religión no es satánica;
satánica o pagana, términos que no encierran ningún contenido
religioso ni sociológico ni ritual ni litúrgico en la realidad de la
religión tradicional africana. El crimen de la religión católica y
del islam consiste en haber hecho creer a los propios africanos que
su religión, la religión de los antepasados -nuestros padres en la
fe- es "de salvajes, de primitivos". Quiero hacer saber que cada
pueblo tiene su modo de adorar a Dios. No hay religiones superiores.
¿Existen probabilidades de
que seas comprendido habida cuenta de la existencia de unas "fuerzas
religiosas de ocupación" extranjeras responsables de la destrucción
masiva de las religiones africanas?
¿Probabilidades de ser entendido por quién?
Siempre he dicho que aquellos a los que me dirijo son los creyentes
de las religiones africanas, ese 63% que no son ni católicos ni
musulmanes. A fin de que tomen conciencia de que su religión no es
inferior a las otras. Y he logrado mi objetivo en este sentido. Mi
segundo objetivo es que las otras religiones reconozcan el llamado
"animismo" (todo es parte de nuestra vida animada) como una religión
más con todos los derechos. No quiero la restauración del animismo,
sino su reinstalación en la modernidad. El catolicismo ha sido
obligado a adaptarse a esta modernidad. Hubo quienes no quisieron
aceptar esa modernidad. Etso significa que todas las religiones
evolucionan. También el islam. Nuestras religiones deben también
renovarse en relación a nuestros problemas actuales.
El cristianismo no puede aceptar una
religión que predica el politeísmo...
¿Pretende el cristianismo que aceptemos la
doctrina del dios "uno y trino"? Debe también aceptar que para
nosotros el Dios Uno se manifiesta de múltiples formas y que se
manifiesta en todo, hasta en la sopa. Su espíritu -dígase ánima- lo
llena todo. Solamente mediante el diálogo sincero podemos darnos
cuenta de que, en el fondo e incluso en la forma, las diversas
religiones no son sino diferentes caminos para acceder a ese ser que
llamamos Dios. Nuestros antepasados son nuestro camino, quienes nos
señalaron y llevaron por el buen camino. Ese diálogo es posible con
bastantes curas marfileños pero resulta totalmente imposible con
algunos cristianos fundamentalistas, misioneros extranjeros
incluidos, que blanden su biblia y la recitan como cotorras. Son
fanáticos religiosos incapaces de penetrar espiritualmente en el
fondo de su religión. Todavía creen dogmáticamente que ese libro
cayó del cielo en paracaídas. En esta creencia coinciden con
los fundamentalistas islámicos.
¿No cree que el clero
católico nativo quiere comprender el animismo para poder combatirlo
mejor?
¿Por qué he
de hacerles un proceso de intenciones? Pienso que son sinceros. Esos
curas viven en nuestro medio cultural, que es animista. Los ritos
funerarios de nuestro pueblo no les son extraños. Son gente muy
honesta intelectualmente. No tengo razones para sospechar que
quieren conocer el tema para mejor combatirlo. Quieren saber más
sobre nuestra religión, pero, desgraciadamente para ellos, el primer
obstáculo es la ausencia de un libro sagrado. Yo he llegado a
estudiar la doctrina y la filosofía de esta religión vital gracias
al saber que me ha legado una anciana mujer, mamá Akwaba Mandosa de
Tangbana.
Georges
Kassy Bilé/Ivoir'Soir
GLYN YEMOT NELSON,
Sacerdote afroamericano en México:
"Lo que más caracteriza a la
cultura afromestiza es su adaptabilidad, su capacidad de resistir. De
resistir y transformar."