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Desierto de Namibia |
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Viaje a las dunas más altas del
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| Texto: Marta Castells |
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Fotografia: Ramon Suau |
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Namibia es un país
especial, con encanto y con una enorme variedad de paisajes muy
distintos entre si: un desierto al lado del mar, sabana, bosques,
poblados y grandes urbes. Namibia se encuentra al suroeste de África y
limita con Angola y Zambia por el norte, con Botswana y Sudáfrica por
el este y también con Sudáfrica por el sur. Al oeste está el inmenso
océano Atlántico. A pesar de ser un destino maravilloso para pasar las
vacaciones y disponer de una buena industria turística, Namibia no
está todavía muy explotado, lo que lo hace aún más encantador. No
tardéis mucho en visitar el país, antes que los turistas occidentales
lo descubran como destino.
Una de las mayores atracciones de
Namibia es sin duda el Desierto. Nos encontramos delante de un
paisaje espectacular con las dunas más altas del mundo, que llegan a
medir hasta 300 metros. El desierto de Namibia recorre 2.000
kilómetros, desde el río Oliphants (Sudáfrica) y San Nicolau
(Angola). En Namibia, el desierto está dividido en dos zonas
principales, la parte central y la Costa de los Esqueletos.
La parte central del
desierto va desde Lüderitz hasta Swakopmund, con centenares de dunas a
lo largo del camino. Para disfrutar y conocer el desierto hay que
visitar algunos de los parques naturales que se encuentran en pleno
desierto. Podemos ir al Nambi-Naukluft Park o al Namib desert park.
Pero sin duda Sesriem y Sossusvlei son la parte más visitada, también
porque es la más accesible. Para llegar al parque de Sossusvlei hay
que entrar por Sesriem donde hay un camping, las taquillas, una
gasolinera y una pequeña tienda de comida.
Adentrémonos a
Sossusvlei: 300 kilómetros de carretera en medio de las dunas más
altas y pintorescas del mundo. El paisaje rojizo es ideal para
contemplar la salida y la puesta de sol. No hay nada más parecido al
fin del mundo que esta parte del desierto, simplemente espectacular.
Durante el recorrido nos encontramos con la Duna 45, que se llama así
porque está a 45 kilómetros de de Sesriem y a 45 dunas de Sossuslvlei.
Esta duna mide 150 metros y se puede escalar sobre ella, una
experiencia curiosa. Los últimos 4 kilómetros del parque es
obligatorio recorrerlos en un coche 4x4. Al salir del parque de
Sossusvlei es parada obligatoria el Cañón de Sesriem, a 4 kilómetros
al sur de la puerta de entrada del parque. Es un pequeño cañón, una
formación rocosa de 2 kilómetros de largo y 30 metros de profundidad.
Las aguas del río Tsauchab son las causantes de este magnífico
espectáculo.
Pero el desierto de Namibia no termina aquí. Siguiendo por la costa
desde Swakopmund hasta el río Kunene, en la frontera con Angola, la
carretera está flaqueada por más desierto, aquí con un color más
amarillento. Esta zona es más conocida como la Costa de los
Esqueletos. A menudo este nombre se extrapola a todo el desierto de
Namibia, aunque estrictamente la Costa de los Esqueletos es la
franja aquí descrita. En todo el recorrido hay también diversos
parques naturales para disfrutar de este paisaje como el National
West Coast Recreation Area, donde está la reserva de focas del Cabo
Cross, o el Skeleton Coast Park El desierto es sólo una parte de las
maravillas que ofrece Namibia, pero si se dispone de tiempo vale la
pena viajar por todo el país para descubrir los encantos de unos
paisajes únicos en el mundo.
¿Cómo llego al desierto?
Una opción es ir en avión hasta
Windhoek, la capital, y alquilar un coche o un tour organizado.
Por carretera se puede llegar fácilmente desde, las carreteras están
en bastante buen estado.
¿Cuándo voy?
En Namibia el sol reluce 300 días al
año, el clima es cálido y seco por eso la mejor época para ir es en
invierno, pero recuerda que cuando es invierno en Namibia, en España
es verano. En esta época, durante el día las temperaturas son
bastante altas y el sol pica mucho. Pero por las noches hay que
abrigarse, en las zonas del desierto las temperaturas bajan en
picado.
Para visitar el desierto es imprescindible llevar agua, un gorro,
gafas de sol y crema protectora.
¿Dónde duermo?
No hay ningún tipo de problema para
encontrar alojamiento cerca del desierto. En los parques están los
lodges, muy bien equipados aunque un poco caros. Una buena opción es
buscar camping a las afueras de los parques, un poco alejados. Las
condiciones son muy buenas y el precio también.
Recomendamos:
Solitaire, a 65 kilómetros al norte de Sesriem. Es un buen camping con
un ambiente muy acogedor. También se pueden alquilar habitaciones. Hay
una gasolinera y una pequeña tienda, famosa por el pan que elaboran.