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MEXICO. Disputa por el Museo de Culturas Afromestizas
 
Creado en la población guerrerense de Cuajinicuilapa, el Museo de las Culturas Afromestizas General Vicente Guerrero Saldaña, único en México dedicado a la negritud, será centro cultural para molestia de los miembros de una asociación civil a su cargo, quienes declaran su temor de que lo desaparezca el Conaculta. En entrevista aparte, la directora de Culturas Populares lo niega. Se tambalea el futuro del Museo de las Culturas Afromestizas General Vicente Guerrero Saldaña, ubicado en Cuauhtémoc y Manuel Zárate sin número en Cuajinicuilapa, Guerrero.

Según la asociación civil (integrada por 14 mujeres y cuatro varones) que lo administra, desde su inauguración en marzo de 1999 por convenio municipal, el recinto "corre peligro" de ser una instancia más del Instituto Guerrerense de la Cultura y quedar manejado por personas ajenas al perfil de la negritud que ha prevalecido desde su nacimiento. Preocupado, Eduardo Añorve, secretario del comité coordinador de dicha asociación, informa que hace más de un mes, el gobierno del estado de Guerrero mandó al ayuntamiento municipal de Cuajinicuilapa un acuerdo para  transformar al museo "en establecimiento coordinado de servicios culturales". Reclama que el documento no le fue enviado a la asociación. Y señala: "El museo es un patrimonio no sólo de la asociación civil y de Cuajinicuilapa, a nivel de América Latina es el primer museo de cultura negra que existe en tamaño e importancia y el único con este perfil en México". "No estamos dispuestos a dejar este recinto en manos del Instituto Guerrerense de Cultura o gente que no sabe del tema", advierte a su vez el director del museo, Alberto Sugía Rosas, pues "el museo nos ha venido a dar una identidad, anteriormente no teníamos nada; no sabíamos de dónde veníamos, porque la tercera raíz no aparece en la historia de México. Han tratado de ocultarla".

Lucha política

El General Vicente Guerrero Saldaña se fundó bajo auspicios del ayuntamiento municipal, del gobierno estatal y del Programa Nacional Nuestra Tercera Raíz del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta); este programa, ahora ya desaparecido, fue creado por la antropóloga Luz María Martínez Montiel, una de las estudiosas máximas de la influencia de la cultura africana en México. El recinto ofrece la parte histórica y etnográfica de los afrodescendientes de América Latina, México y, especialmente, de Cuajinicuilapa. Hay maquetas, ilustraciones, instrumentos, objetos y fotografías. Es visitado por estudiantes de todos los niveles de Guerrero, Oaxaca, e investigadores de la cultura negra en Estados Unidos. Añorve rememora: "Hace tres años, con el actual director del Instituto Guerrerense de la Cultura, Hubert de la Vega, entonces director operativo de ahí, platicamos acerca de firmar un convenio entre ayuntamiento, instituto y nosotros para conseguir los recursos para mantenimiento y administración del museo." El ayuntamiento aportaría una cantidad para gastos administrativos y de mantenimiento; el instituto otra a programas específicos, como exposiciones y talleres, en tanto que la asociación civil seguiría administrando el museo y aplicando los recursos "con honestidad, claridad y todo lo que normalmente se exige".

"Nos reunimos un par de veces, incluso llegamos a documentos ya elaborados; pero en ese momento el presidente municipal en turno se negó a firmar y pretendió desaparecer el museo en compañía de unos diputados priistas. Lo que pasa es que este espacio de la cultura negra de México se fundó con un gobierno perredista." Recientemente, Añorve platicó con autoridades del Instituto Guerrerense de la Cultura para comentar al presidente del ayuntamiento, el panista Alejandro Martín Mendoza sobre dichos acuerdos redactados para su firma. Pero todo cambió. "De repente -arguye-, tres meses después nos enteramos que llegó el documento; el secretario de gobierno de Cuajinicuilapa le habló a mi madre Hortensia Zapata, tesorera de la asociación, y le dijo del escrito. Nos dio una copia. Ese documento no es más que la intención del director del Instituto Guerrerense de la Cultura, porque no sé hasta dónde esté involucrado el gobernador René Juárez Cisneros, de echar abajo los acuerdos que queríamos convertir en convenios, y mandó ese acuerdo del gobierno estatal, donde la asociación no tiene ningún papel, al ayuntamiento para que le diera luz verde."

El escrito propone sean ayuntamiento e instituto los que estén al frente del museo, y "para nosotros es peligroso porque tenemos la experiencia, no sólo aquí sino en todo el país, de que los gobiernos municipales son aleatorios". El gobernador guerrerense plantea transformar el recinto en "establecimiento coordinado de servicios culturales con sujeción a la Ley de Fomento a la Cultura", y el documento no contiene nada referente a cómo preservar el museo y enriquecerlo en información. Tampoco la asociación civil es mencionada. En el artículo segundo se lee: "La administración del Establecimiento contará con un Comité Directivo". Y en el tercero, se especifica que dicho comité estará presidido por el director del Instituto Guerrerense de la Cultura; "la secretaría la ocupará un ciudadano distinguido nombrado libremente por el presidente municipal y por cinco vocales, tres de ellos nombrados por el secretario de Educación de Guerrero y dos por el ayuntamiento municipal".

Acuerdo ilegal

Añorve asegura que el gobierno estatal no posee atribución alguna para aplicar unilateralmente ese convenio: el museo le pertenece al municipio, el cual tendría que dar o no su aprobación a través del cabildo ("hay un acuerdo del cabildo que otorga la administración del museo a la asociación civil"). Noelia, coordinadora de la asociación y hermana de Añorve, informa que han hablado con el presidente municipal, quien les comentó no estar de acuerdo con ese punto de acuerdo que tiene en sus manos; sin embargo, los miembros de la agrupación civil temen que sea convencido, vía "te damos algún apoyo para no se qué y tú fírmanos acá". La asociación mandará una carta al gobernador con el fin de que respete los decretos del cabildo y ayude a conseguir recursos para el museo. También enviarán otra al presidente Vicente Fox. A decir de la investigadora Luz María Martínez Montiel, quien estuvo a cargo de la museografía, el recinto lo maneja una comisión por decreto municipal "y eso no lo puede alterar el gobierno... a menos que se trate de una decisión arbitraria de las autoridades". Especifica que la mejor manera de conservar un bien cultural es dándolo en custodia a los protagonistas. Le parece "una maniobra criminal" que se los quiten.

-¿Por qué esa negación a la tercera raíz?


 -No existe una política cultural en México, es decir, el Conaculta verdaderamente da pena. Si vamos al fondo de las cosas, pues nos topamos con una serie de funcionarios ineptos, arribistas...

Haydée Quiroz -quien además de profesora e investigadora de la Universidad de Morelos ha realizado dos videos sobre La danza de los diablos, que organiza cada año el Museo de las Culturas Afromestizas- coincide: "Mejor somos indios muertos; los blancos son los vivos y el negro siempre va asociado a cosas negativas. Que el gobierno del estado o el federal manejen el destino del museo no es ninguna garantía de que el museo funcione mejor. Debería ser al revés y asignar una cantidad sobre la que debe ir rindiendo cuentas la asociación, es la que sabe las necesidades." Pese a que es común escuchar que en México no hay una significativa población negra, Haydée Quiroz, antropóloga y especialista en temas afromexicanos, explica que en la Costa Chica es muy grande y culturalmente, fuerte; en cambio, en la Costa Grande también es amplia, pero está muy diluida.

PANAMÁ. Contra la discriminación 

Jóvenes afropanameños protestaron contra discotecas y centros de diversión que impiden su ingreso por el color de su piel.

Alberto Barrow, asesor del Comité Pro-Dignidad, dijo que los propietarios de esos locales se escudan “en el mal llamado ‘derecho de admisión’, para discriminar a negros, indígenas y otras minorías étnicas”. Barrow dijo que las discotecas, restaurantes y otros lugares públicos que practican el racismo y discriminación “son la cabeza visible del problema, pero el mismo está mucho más extendido de lo que se cree, e incluye hasta reputados comercios”.

El problema del racismo y la discriminación también afecta a los indígenas y otras minorías, denunció la abogada de la etnia kuna Dialys Ehrman. “Hoy, en los albores del nuevo milenio, en estas sociedades republicanas, seguimos ocupando los peldaños más bajos y siendo discriminados en las formas más sutiles”, dijo.

 

 

 

 
 

                                         

 

 

 

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