|
A
pesar de sus problemas de identidad y de sus
particularidades, podemos sentirnos
orgullosos, muy orgullosos de este gran artista
que ha revolucionado el mundo de la música
popular. Sus críticos santurrones -a
muchos de los cuales les duele ver a una persona
afro en cualquier cima- podrán hacer
leña del árbol caído, pero lo que no conseguirán
es quemar esa leña y borrarle de la memoria de
millones de personas que saben valorar la
aportación de este hijo de Àfrica a la
Humanidad. Ahora resulta que las graves
acusaciones lanzadas contra él fueron hechas por
dinero. ¿Quién limpiará su imagen? No
precisamente quienes la ensuciaron. Michael Jackson es un
referente para todo el mundo, y de manera muy
especial, para el mundo afro. A igual que
Obama y otros muchos luchadores de ascendencia afro,
nos enseñan que con esfuerzo, dedicación, apoyos
y medios, "Sí Podemos" alcanzar cualquier
meta que nos propongamos. Y no lo olvidemos: fue
el artista que más dinero donó -y ha donado en
su testamento- para causas
humanitarias, en momentos como los actuales en
que algunas famosuras hacen turismo o
safaris humanitarios en África sin aportar
ni un solo duro, tan sólo su imagen. ¿Descanse en paz? No. Que viva en
paz en los corazones de quienes nos movemos al
ritmo de la buena música. |